Vinos de Jaén
Olivares de Jaén
Vinos de Jaén, olivares y viñedos

Imprescindible:

Para comenzar una pipirrana con un vino blanco del año, pasamos a la carne con la famosa matanza del cerdo o sus carnes de caza que ya nos pedirán un vino tinto con más cuerpo para acompañar. De postre unas Tortas al Hoyo con un Risol, un licor de hierbas.

Caminos entre olivares y vid de

Jaén

Jaén es verde que te quiero verde, se pierde la vista mirando sus olivares, hectáreas y hectáreas bañadas de olivos centenarios. Sus sierras la convierten en nacimiento de importantes ríos, sus montes llenos de fauna casi extinguida. Jaén ha sido paso de grandes batallas perdidas y ganadas. También es una tierra con vinos llenos de secretos, que cada vez más paladares conocen. Jaén, donde hay olivo hay vid.

¿Qué vemos?

Jaén es vigía en sus castillos de los azules más puros en tardes otoñales.

¿A qué huele?

Jaén huele a molienda de aceituna, huele a pan recién hecho y chacinas de sus matanzas.

¿A qué sabe?

Jaén sabe a choto, cabrito y perdiz y sus rellenos de carnaval, sabe a gachas, pestiños y arroz dulce.

Viñedos de Jaén

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