Blog

F. Schatz y Finca la Sanguijuela

28 marzo 2016,   By ,   0 Comments

Esta vida está llena de personas maravillosas que te enseñan todo lo que saben y te lo enseñan con toda la pasión con la que ellos lo han aprendido. Finca La Sanguijuela se hace difícil de encontrar entre caminos llenos de viñedos y cuando crees que ya te has perdido aparece una cancela entre una arboleda y un cartel te da la bienvenida al hogar de Frederich Schatz, una alemán muy malagueño, que según cómo te hable ya no sabes si es de un lugar u otro. Sus vinos son ecológicos pero no se quedan ahí además son biodinámicos.

La familia Schatz son bodegueros desde el siglo XVI. Frederich a sus 18 años hizo la maleta y se marchó con todo su legado de cocimiento a buscar lo que él llamaba el paraíso. Se enamoró de Ronda, su clima, su tierra y su gente. Finca Sanguijuela y Frederich Schatz coincidían, eran muchas casualidades y decidió quedarse. Ronda tras la Filoxera perdió todas sus viñas y ya no quedaban bodegas. La gran labor de Federico logró que de nuevo la gente creyera en esas tierras y en el potencial de Ronda, ahora tras 30 años de nuevo vuelve a ser una tierra rica en vinos y da fe de ello sus 23 bodegas, entre ellas la de Frederich Schatz.

Cuando entras a su hogar lo primero que ves y sientes es un microclima de hierbas aromáticas, plantas y arbustos que ni tan siquiera había escuchado nunca sus nombres. Federico nos guía por ese jardín que te envuelve en aromas desconocidos, nos explica que todas estas hierbas aromáticas hacen una labor muy importante en la Finca y en los viñedos y es que repele cualquier insecto que pueda dañar a la vid. Al cruzar nos encontramos de lleno con parte del viñedo, pisar la tierra es pisar un manto de abono natural que se ha ido creando a lo largo de los años por la caída de las hojas, los restos de la poda que se han ido incorporando a la tierra para que de nuevo vuelvan a ser parte de la vid que los dejó. En la cabeza de cada hilera de vid de nuevo están estas plantas aromáticas.

Federico nos cuenta la peculiaridad de cada uno de los varietales que tiene cultivados, puedes ver cómo le brillan los ojos de orgullo por ver el resultado de tantos años de trabajo. Las gallinas y gallos nos acompañan en todo el trayecto, es como vivir en otro mundo. Entramos en la bodega, allí nos esperan los depósitos, la prensa manual, las barricas y las botellas que duermen esperando estar a punto para que las podamos degustar. Todo el trabajo que se hace en esta bodega es manual, no se utiliza ningún tipo de pesticida, ni abono, ni nada artificial, eso lo certifica como ecológico. Esta bodega es la única biodinámica de toda la provincia y quizás de toda Andalucía.

La biodinámica se basa en crear en cada situación particular un agro-eco-sistema único al cual se le llama organismo agrícola. Este va tomando la fuerza y salud propia en la medida en que se va convirtiendo en una individualidad agrícola completa. No solo se trabaja con las fuerzas de la tierra sino que también se toma en cuenta las fuerzas provenientes del cosmos, es decir las influencias de los ritmos solares, lunares, de las constelaciones del zodíaco y de los planetas de nuestro sistema solar. La mejor forma de entender el resultado de la biodinámica es beber los vinos que dan esas tierras.

Schatz tiene una carta de un blanco Chardonnay que te deja sin sentido elaborado con la uva de su propio nombre, muy afrutado y aromático y en boca con mucha potencia mineral.

Un rosado elaborado con la uva Muskattrollinger con una crianza en roble francés durante 5 meses en sus propias lías con un batonage diario.

Un tinto Finca Sanguijuela con un coupage de Tempranillo, Merlot, Syrah y Cabernet Souvignon con 15 meses de crianza en barrica de roble francés y americano en sus propias lías, realizando batonage diario, en nariz se reconocen perfectamente frutos rojos como la grosella y la madera le aporta notas de vainilla y cacao, potente en boca.

Acinipo, un tinto que le debe su nombre a las ruinas de Ronda la Vieja a muy pocos kilómetros del viñedo, del varietal Labemger da un vino en nariz a cereza y arándanos y en boca muy sedoso con una crianza de 12 meses en barrica francesa y eslovena.

Su Pinot Noir del mismo varietal con una crianza de 15 meses en barrica de roble francés y un batonage de 2 a 6 meses, tiene como resultado un vino aromático a fresas, frambuesas y notas de cacao, incluso menta fácil de detectar. En boca sus taninos son elegantes, correctos y su sabor muy envolvente de recorrido largo.

Estamos ante unos vinos únicos, complejos y que no sólo se pueden beber, hay que saborearlos… son como ese caramelo que nos gusta mucho mucho y que guardamos para una ocasión especial y siempre nos decimos que no lo vamos a masticar que lo vamos a dejar que se deshaga en la boca lentamente. Es un vino que tendremos en la nariz intentando reconocer todos sus matices y en la boca todos sus sabores, buscando siempre un recuerdo de nuestra vida que podamos poner a esos aromas.

Viñedos de F. Schatz

Viñedos de F. Schatz

 

Viticultores de Bodegas F. Schatz

Viticultores de Bodegas F. Schatz

 

Bodegas de F. Schatz

Bodegas de F. Schatz


Leave a Reply







Últimas noticias
Ve a catas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR